Pasan las horas, y aquí sigo. Como alma en pena por mi casa o por la calle. Ya no es cuestión de que te echo de menos. Hay muchos factores más. Problemas, inquietudes, ganas de irme, de empezar de cero. Y quizás necesite eso último.
Por eso lo estoy intentando poco a poco. Alejarme de todo lo relacionado con problemas del pasado, olvidarme de una vez de ese pasado que me atormenta, y centrarme en mi futuro, pero creando un presente que no me fastidie el futuro, y luego me arrepienta de ello.
Porque ya esta bien de lamentaciones. Y de llorar por gente que no debo.
Ahora me toca a mi y a mi presente y futuro.