Empezar de cero.

Lo más fácil es huir de los problemas. Pero a veces es lo mejor que puedes hacer cuando los problemas hacen que seas débil, hasta que llores a diario sin tener motivos.
Lo peor que puedes consentir es hacer que tus problemas por muy tonterías que sean te afecten tanto que no sepas como continuar hacia delante.
Cuando tu situación llegue a ese extremo, lo mejor que puedes hacer es huir. Huir hacia un lugar mejor y empezar de cero. No tener relación con nada del pasado.
Y aprender de los problemas anteriores para no cometer los mismos ahora que te has ido.
Creo que ha llegado mi momento de irme. Huir a un lugar donde el pasado no te atormente. Pero hay demasiados recuerdos aquí. Recuerdos que te hacen quedarte y seguir teniendo problemas. Es inevitable. Dentro de un tiempo me iré y no volveré, y podré decir que he empezado de cero.

Aerosmith.

http://www.youtube.com/watch?v=qfNmyxV2Ncw

que rápido y bonito eso de enamorarte pero que difícil eso de no volver a querer a alguien a quien has amado como nadie.

¿Sonreír?

Sonreír. ¿Para qué sonreímos? O mejor todavía, ¿por qué sonreímos? La gente piensa que sonreímos porque somos felices, y muchas veces si, lo somos, pero otras veces sonreímos simplemente por hacer creer que somos felices. Aunque yo pienso que eso no está bien, yo, personalmente, prefiero no sonreír sin ganas, o sin fuerzas. Prefiero sonreír porque de verdad me apetece, sonreír cuando tengo ganas, porque esas sonrisas son las que de verdad importan. ¿Crees que no tienes motivos para sonreír? Lee: 
Tu primer motivo para sonreír está leyendo esto, si, eres tú. Tienes que sonreír por ti, por todo lo que haces, por todo lo que eres, por todo lo que te mereces. Por conseguir tus metas, por hacer realidad tus sueños. Simplemente porque te mereces sonreír.
Tu segundo motivo para sonreír es tu familia. Si, ya sea tu familia biológica, de acogida, o a quien tú consideres tu familia. Esas personas que te han visto crecer, que te han visto madurar, que te han ayudado, que te han hecho abrir los ojos. Esas personas que te hacen ver que la vida no es como te la pintan, esas personas que te hacen ver que aunque hayas miles de cosas malas, también hay millones de cosas buenas, aunque a veces no nos demos cuenta. 
Tu tercer motivo para sonreír son tus amigos. Pero tus amigos de verdad, ya sean 20 o sean 2. Esos amigos que quieren lo mejor para ti. Esos amigos que consideras hermanos. Esos amigos que te ayudan, que te entienden, que te comprenden. Esos amigos que son las mejores personas que pueden existir.
Tu cuarto motivo para sonreír son todas esas personas que te quieren ver caer. Esas personas que intentan hacer de tu vida algo malo, que intentan hacerte caer. Esas personas malas, que se meten donde no les llaman, que se inventan cosas para hacer daño. Esas personas que entran en tu vida para irse y no volver. Demuéstrales quien eres, demuéstrales lo que vales, demuéstrales que puedes ser feliz.
Tu quinto motivo para sonreír son todas esas personas que han dejado algún recuerdo en tu vida, y que por algún motivo ya no están en ella. Quédate con lo que te han dado, quédate con las cosas buenas que te han aportado, porque ya sabes que todo el mundo te puede aportar algo nuevo.
Tu sexto motivo para sonreír es esa persona por la que sientes verdadero amor, esa persona que te alegra los días solo con su sonrisa. Esa persona a la que solo tienes ganas de besar, abrazar, de tocar. Esa persona con la que compartes todo. Esa persona a la que te encantaría hacer feliz toda tu vida.
Tu séptimo motivo para sonreír son todas esas personas que entraran en tu vida algún día. Esas personas que no conoces, pero que algún día serán importantes para ti. Esas personas que lo darán todo por ti.
Tu octavo motivo para sonreír son todos esos paisajes que puedes ver. Todos esos lugares que puedes conocer, todos los sitios que tienes la suerte de poder visitar. Esos lugares que no todo el mundo puede observar.
Y ahora, ¿sigues pensando que no tienes motivos para sonreír?