De forma diferente

Y sin darte cuenta la vida da otra vuelta más.
otra vuelta que te deja del revés.
No sabes como has llegado a este punto,
no sabes como vas a volver a tu estado normal,
lo único que sabes es que todo ha cambiado.
Las personas cambian,
la vida cambia,
y nosotros con ella.
Lo único que te interesa conocer es:
¿Cómo se han producido esos cambios?
¿Por qué se han producido?
Y ahora sin darte cuenta estás escribiendo acerca de las vueltas que da la vida.
Las cosas han cambiado,
tú has cambiado.
Ahora lo único que puedes hacer es acostumbrarte, 
pero eso sí,
jamás olvides quien eras realmente.
A lo mejor un día lo necesitas.
Ahora me toca a mi.
Solo a mi.
Mejorar cosas, cambiar otras.
Yo solo puedo decir que estoy muy segura de todo,
que te quiero como el primer día,
quizás sí, di demasiado de mi,
pero ya sabes como soy.
A pesar de todo,
me ha costado mucho,
echo de menos algunas cosas,
y otras me alegro de haberme liberado de ellas.
Todo pasa por algo,
y, a veces, para poder ser feliz,
tienes que empezar de nuevo,
aunque ello conlleve romper con todo,
y en ocasiones no tener ganas de nada,
no querer saber nada de nadie.
Quizás sea la mejor o la peor decisión de mi vida,
pero te aseguro que de todo lo que hago estoy muy segura,
y que jamás me voy a arrepentir.
Solo espero que algún día te des cuenta de lo que hizo que llegásemos a esta situación,
que valores todo lo que has tenido durante este tiempo,
y que me llegues a entender algún día.
Por todo esto, solo te deseo lo mejor.
Te h(q)uiero mucho.

No sé por qué.

No sé por qué hoy me he metido a tuenti, y lo primero que he hecho ha sido ver las fotos.
No sé por qué me he emocionado, quizás de ver como ha cambiado tantísimo mi vida, y como sin darme cuenta he ido apartando o perdiendo a gente de mi lado, que ahora mismo me gustaría tener.
No sé por qué las cosas pasaron así, quizás tenían que pasar para que todo me fuese bien ahora. 
No sé por qué últimamente me he dado cuenta de que me gustaría seguir teniendo a esas personas en mi vida. 
Quizás es lo que dicen: año nuevo, vida nueva. Pero yo no quiero una vida nueva, solo me gustaría recuperar a ciertas personas que desde que las perdí, las echo de menos.
La adolescencia siempre es difícil. Siempre haces cosas sin pensar y dices cosas sin pensar. Otras veces, las haces pensando pero te das cuenta al cabo de los años.
Las personas cambiamos, y más en esa época, en la que toda nuestra vida se pone patas arriba sin darnos cuenta,  la gente va y viene como si fuesen trenes.
Y un día te das cuenta de todo. Y aunque no te arrepientas de nada, hay unas poquitas cosas que cambiarías.
Quizás cuando alcanzas cierto grado de madurez, o ves ciertos recuerdos que hacen que te des cuenta.
A veces tienes que perder a ciertas personas para que lleguen  cosas nuevas y mejores o peores, pero en mi caso solo han sido mejores y no quiero que se vayan jamás.
Y aunque no queramos ver el pasado y queramos olvidarlo todo, a veces, hay algunos recuerdos que vuelven, como si nuestra conciencia quisiera que nos acordemos de ellos; no de todo, pero sí de lo más importante.
Quizás yo he sido la que ha querido que todo pase así y mi conciencia no tiene nada que ver.
Quizás las cosas se deberían quedar como están y pasar definitivamente de página o intentar recuperar aunque sea una pequeña parte.
Quizás debería estar quieta, y dejar que las cosas sigan como están porque estoy feliz con lo que tengo, y me da miedo que si recupero algo, pierda algo de mi vida actual que no quiero perder.
No sé por qué pero todo pasa por algo.
No se por qué me he emocionado.
No sé por qué todo ha pasado tan deprisa.
No sé por qué todo ha pasado ahora.
No sé por qué.

huracán

Durante toda tu vida vas a conocer personas. Personas más importantes, personas que no lo sean, personas con las que no pensabas que conectarías jamás, y luego están las personas huracán.
Las personas huracán son aquellas que llegan arrasando, que hacen que toda tu vida se ponga del revés, patas arriba y de todas las formas posibles.
Las personas huracán te harán sentir como nunca, pudiendo llegar a lo más alto sin darte cuenta, y pudiendo demostrar todo lo que vales para luchar con ese huracán.
Pero el problema está cuando el huracán se va.
Los destrozos son peores que cuando otras personas se van.
Son irreparables, y si lo son, tardarán mucho tiempo en ser igual que antes.
Por suerte mi huracán sigue aquí, sigue haciéndome volar tan alto que los rascacielos son enanos para mi, consiguiendo sacar de mi, lo que nadie puede sacar. Mi lado bueno y mi lado menos bueno.
Y aunque se vaya, siempre seguirá siéndolo.
Porque aunque te deje en ruinas tras su paso, y el hogar no siga siendo el mismo, aunque no te hayas dado cuenta, el huracán te habrá hecho más fuerte, y al final, se lo agradecerás.